Comunicado

La guerra en Irán y su efecto global.

Estados Unidos e Israel iniciaron un ataque militar en contra de el régimen político que gobierna la República de Irán.

Aunque muchas veces estas noticias parecen lejanas, los conflictos en el Medio Oriente casi siempre tienen consecuencias económicas que terminan incidiendo en la mayoría de países del hemisferio.

Irán es uno de los productores más importantes de petróleo en Medio Oriente y en el mundo. Además, se encuentra en una zona estratégica, cerca del estrecho de Ormuz, por donde circula un volumen grande del petróleo que se transporta por vía marítima.

De los efectos que ha producido la guerra entre estas naciones, entre otros es el temor que produce la incertidumbre del suministro de petróleo o la interrupción del mismo temporalmente. Esa pequeña o simple incertidumbre o temor, se convierte o traduce de manera directa en un alza en los precios del crudo en los mercados internacionales.

Cuando el precio del petróleo sube de una forma dramática y acelerada, el impacto se siente rápidamente en los combustibles que se utilizan como fuente de energía para producir riqueza.  De forma directa ese mismo encarecimiento del precio afecta a todo el transporte, la producción de bienes y, en general, a casi todas las actividades económicas. En países como Guatemala que dependemos de la importación de combustibles, el efecto suele ser más fuerte, y desafortunadamente, el aumento del precio internacional termina trasladándose al consumidor final.

Ese mismo encarecimiento de los combustibles suele provocar un efecto en cadena.  Se incrementa el costo de la mayoría de alimentos, materias primas, así como otros productos que requieren de energía para su producción o distribución. Aunque el conflicto ocurra a miles de kilómetros de distancia, sus efectos no dejan de tener consecuencias negativas en la vida cotidiana de la mayoría de los miembros de nuestra sociedad.

Hoy, una de las mayores preocupaciones para el mundo en general, es la posibilidad de que el conflicto se amplíe o perdure por mucho más tiempo, ello de nuevo incidiendo en las rutas marítimas por donde circula el crudo.  Si esto continuare sucediendo, los precios del petróleo podrían ir al alza aún más.

Es importante y urgente que las tensiones disminuyan y se busquen acuerdos recíprocos entre las partes, para que cese la violencia en ese país y se logren estabilizar los precios de tan necesario producto.

Finalmente, la situación en Irán muestra una vez más lo sensible que es el mercado energético mundial frente a los conflictos geopolíticos. El petróleo sigue siendo un recurso clave para la economía global, y cualquier incidencia en las regiones o países en donde se produce o se transporta, nos pasa la factura de manera directa a cada uno de nosotros en nuestras vidas cotidianas.

El dialogo es siempre el mejor camino.

 

Nota

El presente documento tiene objeto informativo y no constituye una asesoría legal. Cualquier consulta sobre un caso en concreto, por favor comunicarse con nosotros para brindarle la asesoría jurídica pertinente.

 

Berger Pemueller y Asociados. S.C

 

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